Entradas populares

sábado, 17 de diciembre de 2011

Agradecimiento

Sentada en un sillón ejecutivo color rojo, Petra se encontraba llenando una solicitud de donación de hombres para las mujeres necesitadas de uno de ellos. Le pedían referencias y motivo de dicha donación, Petra tenía muchos y no sabía por cuál de ellos comenzar.
—¿Comienzo por lo más reciente…, por lo que lo caracteriza particularmente… por lo bueno que es en la cama…?, ¿por dónde será mejor?.
Petra divagaba, no sabía qué escribir. Inició llenando los datos  personales. Nombre: Petra Cabazos; Edad: 32 años; Domicilio: Zacapan, Xochimilco; Referencias: Dorotea Jiménez y Gumersinda González; Años de conocer al donado: 14 años; motivos (de ninguna manera se permitirá falso testimonio y que la donación sea para causar daño a las mujeres que están necesitadas de un macho):
—Uno de los motivos por el cual estoy dispuesta a donar al gran hombre con el cual he estado durante 14 años es porque es un macho en la cama, es un toro, un potro indomable que deja satisfecha a su hembra y que hace lo necesario para que una como mujer quede llena y la hace sentir que es la mejor amante, ¡sí!, él es así. Aún recuerdo aquél día que llegué más temprano que de costumbre al taller en el cual trabajaba, salí temprano de la oficina y ya me andaba por llegar a su lado para poder estar cerquita de él. Quería darle una sorpresita y la sorpresa me la dio él, pues yo llegué, abrí la puerta y alcancé a escuchar que Fito Paez estaba entonando una canción, estaba un poco fuerte la música, tal vez por eso no se percató de mi arribo al lugar. Llegué a la puerta del estudio y estaban desnudos su modelo y él, tirados en el sillón, ella gemía inconsolable, ¡claro!, no se puede esperar menos de mi Gumaro. En el momento pensé en retirarme sin hacer ruido porque él se enoja que lo interrumpa cuando está entrando en ambiente con las chicas con las que él trabaja, porque me dice que es muy difícil desnudarse frente a un hombre desconocido y por supuesto qué el debe hacerlas sentir en confianza. No me retiré y le hablé.
—¡Gumaro!—, la chica se exaltó y se puso roja como un jitomate. Él se levantó y me jaló a la recámara. —¿Por qué me haces esto?, ¿acaso yo voy a buscarte a tú oficina para espiarte?, —¡No amor!, lo que pasa es que quería darte una sorpresa, discúlpame por favor.
Me salí de inmediato de ahí y no sé por qué razón yo lloré inconsolablemente. Me dolía el pecho y me faltaba el aire, intenté dormir y no podía. Hasta que dieron como las dos de la mañana y él llegó, abrió cuidadosamente la puerta y entró al cuarto y me dio un beso en los labios, se percató que estaba llorando y me volvió a besar intensamente, me volvió a explicar por qué tenía que hacer eso con la modelo y que me iba a mostrar algo que ella le había enseñado. Esa noche me hizo el sexo oral como nunca, tuve seis orgasmos seguidos sólo con su lengua. Pobre chavita, y yo que la espanté por haber aparecido así porque si y ella hasta le enseñó esto a mi Gumaro para que me tuviera contenta.
Otro motivo que tengo para que una mujer necesitada de un macho como el mío lo elija a él es porque nunca me deja sola. Incluso cuando había quedado de ir a tomar un café con Dorotea yo lo bronquee porque a mí nunca me invita a un café o al cine y a sus amigas sí. Ese día, me entendió y me llevó a tomar el café con Dorotea y él, fue tan padre estar los tres juntos en la misma mesa, incluso hasta me dio algunos consejos de cómo tratarlo mejor en la cama y me dijo lo mucho que a él le gustaba que le dieran un masaje después del encuentro amoroso, yo me sorprendí y le di las gracias porque en 14 años que duré con él nunca me había dicho que le gustara eso, y ahora cada vez que estamos juntos termino con un masajito y queda retecontento mi Gumaro.
Así como esas experiencias tengo muchas como muestra de lo buena gente que es mi Gumaro, de todo lo que él aprendía con sus modelos y sus amigas que iba conociendo cada vez que se iba al “Aztecas”, un tugurio que está en Salto del Agua, con esas señoritas, aprendía un montón y el pobre tenía que pagar para entonces así llegar conmigo y tenerme satisfecha, porque tenía miedo de no complacerme y me fuera con otro. ¡Ay mi Gumaro!, tantos sacrificios que hizo por mí y yo le pague requetemal.
Uno de esos días que mi Gumaro se fue a Cancún con una de sus alumnas, ¡sí!, con Gumersinda, la niña de 17 años que no conocía el mar, se fue con ella porque la pobrecita nunca había ido en su infancia y él me dijo que teníamos que ocupar el dinero ahorrado para que ella lo conociera porque sino su autoestima iba a valer madres y a esa edad las niñas hacen tonterías y quién mejor que él para enseñarle el mundo. En un principio no me pareció porque esta vez no me iba a llevar pero me explicó  que ella podía intimidarse y no iba a disfrutar plenamente de la arena y el mar y pues qué razón tenía mi Gumaro. Pues ese día que él se fue no sé por qué yo estaba llorando por los rincones de la oficina y se me acercó un compañero del trabajo que tiene aproximadamente 26 años o 24, algo así. Se me acercó y me preguntó que si me podía ayudar en algo, yo le dije que estaba triste porque mi marido había salido de viaje y que me había quedado sola en casa. Él para demostrarme su agradecimiento porque le he ayudado mucho en las dudas que se le han presentado en la estadística cualitativa me invitó a comer y pues a mí no me gusta comer sola y acepté. Nos fuimos a comer al Gante café, charlamos mucho y como eso de las siete de la noche comenzó a tocar un grupo de rock mexicano y pedimos unas yardas. Imagínense cómo terminamos. Terminamos en un hotel sobre Tlalpan y gracias a la bondad de mi Gumaro que se ha estado sacrificando por mí, el chico de apenas veintitantos años quedó satisfecho y contento, así pude darme cuenta que tenía mis encantos. Yo me siento muy mal, porque el nuevo trabajo que tengo me da más satisfacciones económicas, emocionales y de seguridad en todos los sentidos, tanto que mi Gumaro no aceptó este cambio y la verdad, tuve que dejarlo porque a mis clientes no les gustaba que se presentará cuando estaba haciendo mi trabajo y aplicando todo aquello que aquellas chicas modelos, alumnas, exalumnas, le enseñaron para que nuestro matrimonio nunca fracasara. Es por eso que vengo a donar a este Banco de Donacion de Machos a mi Gumaro, para que otra disfrute de todos esos sacrificios y aprenda de todo ello como yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario es muy importante para mi. Ayúdame por favor.